miércoles, 20 de agosto de 2014

Viaje





Bajando la senda a media noche,
a media noche baje la senda,
que llevaba desde mi  boca,
a tu ombligo.

Recordé en el espejo del lago,
lago que esta a medio camino,
de tu cuerpo y el mio.

Las fotografías de nuestras caras,
caras con  veinte ya cumplidos.

A la luz de la luna llena,
dama de mucho tronio,
que ve y habisto siempre,
los que haceres...
tuyos y míos.

Mas llego su marido,
con todo su esplendor,
ya el umbral del camino.

Con su luz descubrió,
que ya no eramos tan niños.

Mas llego de nuevo la noche,
con un coro de luces y un quejido.

Era el final del camino,
el lamento del lobo a la luna llena,
era ya el final del estío,
donde dejábamos  nuestros pasaportes...
y ascendíamos juntos al infinito,
entre un coro de luces,una dama y su marido.